jueves, 15 de marzo de 2012

Así como yo



Dios me libre de ser catrina. Con esos zorros negros aprisionando el cuello, y esta sensación de que en cualquier momento han de cobrar vida. Las telas finas que no dejan moverse en paz porque se arrugan a la menor provocación. Los grandes aretes llenos de piedras colgando hasta el pecho, haciendo más largos mis pobres lóbulos; y el tacón del quince elevándome al cielo para hacerme crecer. Dios me libre de esos bolsones llenos de cosas inútiles, tirando de mi mano cada vez que busco algo y nada hay. El perfume dulzón y toda la caja de pinturas en el rostro para parecer distinta y distante. Dios me libre de esas caras de deprecio, fingiendo la sonrisa y haciendo mil muecas, aguantando a otras insoportables que no son catrinas, así como yo.

jueves, 23 de febrero de 2012

Sí, pero...



Esa era la segunda vez que platicaba con él en persona, luego de mandarnos mails durante dos años. Me invitó a ir a un lugar solos los dos y yo le iba a decir que por quién me tomaba, pero me dio pena que pensara que era una mocha y le dije que sí.

Toda la tarde se la pasó viendo el futbol y tomándose las cervezas que pensé eran para desvanecer los miedos y suavizar el trámite; yo le iba a reclamar que si para eso me había invitado, pero me dio pena que pensara que era una urgida y mejor esperé.

Lo malo de lo que siguió no fue que hubiera funeral en lugar de entierro, como luego dicen, sino que él se acabó la noche tratando de revivir a su muerto nombrando a Pamela Anderson en lugar de comenzar de cero; yo le iba a ayudar, pero lo vi muy entretenido con sus imágenes y mejor me hice la dormida mientras pensaba en Johnny Deep. Al fin las películas porno y los masajitos dieron su resultado y de pronto lo vi preparándose por tercera vez.

“Ahora sí” me dijo, como si esas fueran sus palabras mágicas. Yo le iba a decir que ni madres, que ahora yo era la que estaba más fría que nada, pero me dio lástima por todo el esfuerzo que había hecho y no me quedó más remedio que cooperar.

Hace dos días me lo encontré de nuevo y con gran emoción, no sé por qué, recordó la noche de nuestro “encuentro”, y me invitó a repetirlo. Yo le iba a decir que sí, para que no pensara que me había hecho sentir mal, pero me dio mucho coraje ver que ni siquiera sentía un poquito de arrepentimiento, y mejor lo mandé a la chingada.
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viernes, 11 de noviembre de 2011

Caminantes


Iban con su mirada fuerte
la palabra justa, el grito certero
con pancartas llenas de cruces
de nombres que se han vuelto números
30, 40, 50 mil, qué más da
el dolor es el mismo
la petición es una sola
que se acabe la violencia
no más sangre…

Se les vio pasar en silencio a veces
con la ignominia encima
con consigna algunos
y nadie fue inmune a su paso
al menos para sumarse al enojo
a su convicción por lo correcto
la petición de un alto a la inseguridad
la unidad de cientos, miles
con la esperanza infinita de paz
y un camino que no acaba…

sábado, 8 de octubre de 2011

El amor es... según Flora Chacón



El amor es duende que se escurre, que travieso juega con el corazón o con la cabeza creándole dudas, fantasmas que se evaporan con la lluvia o permanecen sin sentido…

Es una sirena de canto poderoso que atrapa en la red aunque no quieras, sometiéndote hasta lo más hondo, donde no pueda protegerte ni la cera ni la ceguera…

Es una brecha que se abre a veces de a poquito, a veces de porrazo y aunque no lo creas, no será hacia el sujeto de tus suspiros, sino hacia tu interior, porque sólo quien ama se muestra a sí mismo como es y cómo espera ser amado…

Es una luz en la noche que desde la luna te verá perder la cabeza, la libertad y toda posibilidad de pensar claro, porque lanzará sobre ti una venda temporal o infinita, todo dependerá de tu resistencia

El amor no es soga ni salvavidas en donde esconder los miedos, en donde espantar a la soledad ni encontrar con quién morir o con quien calmar el fuego pasajero…

No es trámite que se resuelva frente a un juez ni con un pastel de tres pisos, no es el baile de una noche sino una danza que pudiera durar toda una vida… o unas cuantas horas y disfrutarse igual, todo radica en la convicción y el sentir…

El amor, con sus altos y bemoles, es bella sinfonía de dos o de uno, hacia uno o hacia todos; el amor no es un invento, o es realidad o sólo un pretexto, sólo un argumento no del corazón sino del sexo y así el amor no es…
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martes, 4 de octubre de 2011

Hechizo


Foto: Flora Chacón
Se sentó a verla mientras esperaba que terminara la visita familiar, demasiado excitado él para participar en la plática de los niños y del trabajo. Su pasatiempo era otro, más placentero y más útil que rendir cuentas sobre cómo iba la escuela y la casa, cosas que siempre quería saber su suegra, como si no fuera evidente, pensaba él.

Pero ahí estaba otra vez, en la obligada visita familiar, aunque desde hacía algunos días atrás, era la vecina la que le hacía sentarse en el sillón frente al ventanal, donde acurrucó la vista muchas veces con el pretexto de cuidar el coche estacionado afuera.

Ahí, amparado por la oscuridad, se asomaba por las ventanas clandestinas de su temblor, para sorprender a la vecina en el cambio de piernas cuando ella se sentaba a tomar el fresco de la noche en la banqueta solitaria…

Podía verla pasar rumbo a la tienda con un pretexto tonto, y entonces pensaba que ella también lo vigilaba a él, lo miraba mirarla, y quizá también lo sentía sentirla en sus sueños, en su fantasía que desde hacía bastante tiempo le seguía a todas partes, que no la dejaba ni tras la cortina, donde imaginaba su figura quitándose la ropa, disponiéndose a dormir.

Y luego el pensamiento tras de ella, hurtándole el sueño, porque entonces era ella la que no podía dormir, preguntándose por qué demonios y a esa hora, pensaba en él. Por qué recordarlo pegado a la ventana mientras sentía una especie de corriente helada, quizá un presentimiento, como si a esa hora y de pronto, él también pensara en ella, aferrado a un rizo y una vela roja.
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