viernes, 19 de julio de 2013

Si yo fuera...




El amor es un misterio tan complicado del que ni Sherlok Holmes pudo sacar nada en concreto ni elemental. Te atrapa sin más, sin defensa, como el frío en el invierno.

Te echa la red, te idiotiza y no te deja avanzar, ni pensar... ni... ni dividir, ni razonar, ni distinguir, escoger, meditar...

 Y ahí voy otra vez. El amor, camisa para loco sin fuerzas, ufano me atrapó esta ocasión y de qué insensata manera.

Verte y oírte una vez bastó para que ya así, tan simple, me prendara de tu conjunto de cuerpo y dentro... y he ahí lo misterioso, lo complicado, ¿por qué si vi, si supe, ¡si me dijiste!, que ya tu cuerpo no tenía más dentro porque afuera ya tenía celadora, aun así caí de esta forma tan absurda?

¿Por qué si no te tengo de lunes a viernes a una hora fija y sin compromiso, por qué te llamo a que vengas a mí? Y te veo, y te oigo y te siento, y ya quisiera irme contigo hasta el lugar donde vives y ocupar su lugar.

Así no tendría que esconder el amor, o lo que sea esto, y verte partir temprano, sabiéndote ajeno festejando el amor en su cama.

Así, seria yo quien te recibiera con los brazos abiertos, todo abierto para ti, sería yo quien tuviera tus días de descanso completitos para mí, sería a mí a quien dijeras te amo, ya llegué, buenas noches, la comida está fría.

Sería yo quien oyera tu respiración en mi oído cuando terminaras el amor, sería yo quien tuviera tu cuerpo sin necesidad de escondites o confesiones en domingo.

¡Ah! Sueño guajiro que no se cansa, sueño que llega de pronto y pronto se va... porque... pensándolo bien... si yo tomara su lugar no estaría ahora escribiendo esto suspirando por ti.

Estaría acostada contigo oyendo tus ronquidos, extrañando el amor y cuidando a tus hijos, soñando despierta, pensando que alguien más te sueña a ti...







No hay comentarios:

Publicar un comentario